El jugador Pablo Serrano compartió con los participantes una jornada dedicada a conocer desde dentro las categorías, la competición y las adaptaciones del parabádminton, antes de trasladar algunos de estos conceptos a la práctica mediante juegos y ejercicios adaptados.
El International Summer Camp 2026 dedicó una de sus jornadas al parabádminton y al bádminton inclusivo con una actividad dirigida por Javier Martínez Melgarejo Pablo Serrano, que combinó una charla abierta con los deportistas y una parte práctica en pista.
La sesión comenzó con una ronda de preguntas en la que los participantes pudieron acercarse a aspectos menos conocidos de esta modalidad, desde el funcionamiento de las categorías hasta la clasificación de los jugadores, las diferencias que pueden existir dentro de una misma clase deportiva o la estructura de la competición internacional.
Serrano compite en SU5, una de las seis categorías del parabádminton. WH1 y WH2 corresponden a jugadores en silla de ruedas, mientras que SL3, SL4, SU5 y SH6 agrupan diferentes afectaciones entre los deportistas que compiten de pie.
Durante la conversación, el jugador explicó que la clasificación busca generar condiciones competitivas equilibradas, aunque las diferencias entre deportistas pueden seguir siendo apreciables incluso dentro de una misma categoría.
«Si te pones a medir al dedo cada discapacidad, tendríamos 25 categorías», explicó Serrano ante una de las preguntas de los participantes. El jugador señaló que pueden existir diferencias que otorguen determinadas ventajas en pista, pero que también pueden compensarse a través del propio juego.
La clasificación, además, evoluciona. Serrano relató que una modificación de la normativa aplicada este año ha cambiado la situación de varios jugadores cuya afectación ya no se consideraba suficiente para permanecer en determinadas categorías, un ejemplo de la complejidad que supone establecer criterios competitivos entre discapacidades y capacidades funcionales diferentes.
La charla permitió también descubrir la dimensión internacional del parabádminton. Serrano ha competido en distintos puntos del mundo, con experiencias en países como Indonesia, Tailandia o Perú, dentro de un circuito estructurado en diferentes niveles y vinculado al ranking internacional.
Los torneos de nivel 2 otorgan más puntos y mantienen una participación abierta, mientras que las competiciones de nivel 1 reúnen a los jugadores mejor situados en el ranking. Serrano recordó también la exigencia de este calendario competitivo a partir de su propia experiencia, después de encadenar tres torneos consecutivos y disputar encuentros largos y ajustados a tres sets.
Tras las preguntas, la jornada pasó de la conversación a la pista. Los participantes del Summer Camp realizaron juegos y ejercicios en los que se modificaron algunas de las condiciones habituales del bádminton, limitando determinados movimientos o el uso de alguna extremidad y obligando a buscar nuevas soluciones para continuar construyendo el juego.
La actividad permitió así abordar el parabádminton más allá de su reglamento y conocer de forma práctica cómo las capacidades funcionales condicionan desplazamientos, golpeos, espacios y decisiones dentro de la pista.
La jornada formó parte del programa complementario del International Summer Camp 2026, celebrado en Oviedo durante el mes de agosto, en el que el trabajo técnico y la competición convivieron con actividades destinadas a ampliar la formación y la experiencia deportiva de los participantes.